Resumen:
Se determina que el hombre criminal presenta caracteres anatómicos, fisiológicos, patológicos y psíquicos que son estudiados para determinar la naturaleza del delito. En el cerebro se presenta una mayor presencia de pliegues de las cisuras, presencia de reflejos rotulianos anormales. La sensibilidad moral, el entendimiento se encuentra escasamente desarrollado, tienden a formar asociaciones, se encuentran generalmente inclinados al empleo de jeroglíficos, en su escritura son exagerados observándose separación marcada de las letras presentando en su rúbrica el carácter afeminado y la presencia del tatuaje parece dar a conocer la agresividad del delincuente.